CÓMO MATAR EL DESEO EN CINCO PREGUNTAS

 

Si usted cree que los hombres se preparan antes del sexo con velas, vino y música suave, lamento informarle que en la vida real muchos se preparan con algo mucho más letal: un arsenal de preguntas idiotas. Sí, esas frases que sueltan justo cuando el deseo está a punto de despegar y que hacen que uno piense si en lugar de acostarse con un hombre no se metió a un casting de comedia.
 Porque antes del sexo, cuando todo debería ser piel, tensión y respiración contenida… ellos abren la boca y acaban la magia. Y no es porque sean malos sino porque cargan tres venenos básicos:

Narcisismo: Creen que su sola presencia produce orgasmos colectivos 
Inseguridad: Convierten tu cama en un salón de exámenes con opción múltiple.
Celos ridículos: Sospechan que en tu armario escondes tres amantes listos para entrar en escena.
El resultado, un cóctel explosivo: justo cuando debería haber calor, aparece la estupidez disfrazada de pregunta. Te presento cinco joyas: 

 


1. ¿Ya te viniste? (cuando solo llevan unos minutos de besos y caricias)
Traducción: “Creo que soy un superhéroe sexual aunque no haya hecho mucho.”
Este espécimen vive en el universo Marvel de la fantasía masculina: con un beso ya cree que te mandó tres veces al clímax.
Respuesta recomendada: “Sí, claro, me vine tres veces… de la risa.”

 

 
2. “¿Cuántos hombres has tenido?Esta también se convierte en pregunta en otros momentos fuera de la cama. Aquí habla la inseguridad con patas. No le interesa tu vida, quiere saber si será el último puesto en tu ranking o según la mente masculina qué tan usada estás. Ojo entre menos hombres más crece tu valor, porque no puedes comparar y cualquier cosa te parece buena.
Respuesta recomendada: “Los suficientes para saber que tú no llegas ni al repechaje.”

 


3. ¿Esto significa que somos novios?
El típico dependiente emocional: confunde un rapidito con una boda por la iglesia.
Respuesta recomendada: “Obvio, mi amor. Somos novios por hora. La relación termina cuando te pongas los pantalones.”

 


4. ¿Te depilaste?
El obsesionado con el porno low-cost, convencido de que todo cuerpo femenino debe ser como la Barbie Malibú. Lo irónico: él tiene pelos en la espalda y barriga cervecera, pero exige pista limpia.
Respuesta recomendada: “Sí, me depilé… las ganas de seguir escuchándote.”

 


5. No traes a nadie más, ¿cierto?
El paranoico nivel CSI. Cree que en tu armario escondes tres amantes esperando turno.
Respuesta recomendada: “Sí, aquí tengo tres más. ¿Los llamo para que aprendan juntos  o prefieres ser el protagonista solito?”

 

El verdadero mata-pasiones

 

Estas frases no son errores simpáticos: son radiografías emocionales.
El que pregunta “¿Ya te viniste?” no quiere complacerte: quiere alimentar su ego.
El que suelta “¿Cuántos hombres has tenido?” no busca conocerte: quiere compararse y perder.Y el que dice “¿Esto significa que somos novios?” no busca sexo: busca contrato vitalicio.

 

La cama debería ser escenario de placer, no una terapia grupal de narcisistas, inseguros y celópatas. La buena noticia es que hay antídoto: el sarcasmo. Una mujer que responde con veneno y encima se ríe en su cara castra más rápido.

 




Así que la próxima vez que un man arruine el momento con estas joyitas, no se estrese. Afílese la lengua, respire hondo y dispare con humor. 



Créame: nada destruye más rápido la inseguridad masculina que una mujer que, desnuda, se ríe de ellos o si no, también se puede taparle el hocico con un buen beso y la útil frase: 

¡ Cállate que me desconcentras! 


AMAKARIN MUSSET


Comentarios

Entradas populares de este blog

CUANDO EL ROMANCE ESTÁ EN EL AIRE , MIS ARCADAS TAMBIÉN

¿Heterosexual? Sí, pero sin convicción.